no le pidas a un yunque
que llore
nosotros no lloramos
no sabemos cómo
nosotros sólo podemos
mantenernos quietos y pesados
echar chispas
hundirnos
no le pidas a un yunque
que llore
nosotros no lloramos
no sabemos cómo
nosotros sólo podemos
mantenernos quietos y pesados
echar chispas
hundirnos
la historia siempre regresa con su violencia
a recordarnos quiénes somos
hoy regresó mi historia
he vuelto
y no voy a olvidar
todos estamos muertos de algo
de envidia
de tristeza
de miedo
de hambre
de risa
De rabia
es la peor
me lo contó un amigo
Parece que los ídolos
se hicieron para estrellarlos contra el piso
para romperlos en miles de pedazos
para cortarnos los pies
cuando nos toca caminar sobre ellos
Parece que los ídolos
se hicieron para rompernos
para enseñarnos
sobre la irreparibilidad
de todas las cosas
Parece que los ídolos
nacieron muertos
sólo para que no tuviéramos que matarlos
para que pudieran yacer siempre
muerto sobre muerto
hombre sobre ídolo
hombre sobre hombre.
Ahora.
Todo el tiempo.
hay hombres pañuelo
secos, sedentarios;
hay otros
que ejercitan el dolor
y sudan llanto
hay que darle tiempo
al siento
el hombre paciente
usa escudos
de aire y silencio
el hombre paciente es un malecón
es un yunque
contra él
sólo se tienen dos opciones:
fallar
o estrellarse