lunes, 7 de abril de 2014

martes, 1 de abril de 2014

Nada de idealismos

la mierda de perro
y la bola de chicle
están en el piso
para los que van
con los pies en la tierra
y la mirada en el cielo

Obligatorio

es
menester
siempre
caer sin obstáculos
no dejar nunca
que aprenda judo
el corazón

martes, 11 de marzo de 2014

Viernes en la gran ciudad

Viernes en la gran ciudad.
El sol tarda exactamente
8 minutos y 19 segundos
en iluminar el descontento colectivo.
Voy a la moda
caminando por la calle
con la voluntad de un espantapájaros.

 Llego al metro
todos tenemos miedo de mirarnos a los ojos,
somos muertos vivientes,
la única cosa verdaderamente viva en mi vagón
es un chihuaha encerrado en un kennel de lynon.

De pronto
entra un tipo,
comienza a cantar,
lleva en la mano un sombrero
en el que nadie ha depositado dinero;
nadie quiere oírlo,
a nadie le importa oírlo.

La canción
se llama “Sonríe”.

La verdad
nadie sonríe,
nadie ve al tipo,
nadie le escucha,
a nadie le importa.
Él también está muerto,
él también está en boga
todos lo sabemos,
sólo que él
intenta disimular cantando.

Al llegar a la estación siguiente
antes de que abran las puertas
el tipo nos habla de su abuelita:
“Ella me decía que nuestras sonrisas
hacen eco en el mundo
pero nuestras lágrimas
son para nosotros solos”, afirma.
Las puertas del vagón abren
y el tipo se baja.

Definitivamente su abuelita
era una hija de puta.